El autismo, también conocido como Trastorno del Espectro Autista (TEA), es una condición del neurodesarrollo que afecta la comunicación, la interacción social y el comportamiento de quienes lo presentan. Se le llama «espectro» porque sus manifestaciones varían ampliamente de una persona a otra, desde dificultades leves hasta necesidades de apoyo significativo.
Definición del Autismo
El TEA es un trastorno del desarrollo que se manifiesta desde la infancia y se caracteriza por patrones de comportamiento repetitivos, dificultades en la comunicación y en la comprensión de las interacciones sociales. La causa exacta del autismo no se conoce con certeza, pero se cree que factores genéticos y ambientales juegan un papel clave en su desarrollo.
Las personas con autismo pueden tener sensibilidades sensoriales, intereses restringidos y dificultades para comprender las normas sociales. Sin embargo, también pueden poseer habilidades únicas, como una gran memoria, pensamiento lógico o talentos específicos en matemáticas, música o arte.
Tipos de Autismo
Anteriormente, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM) clasificaba el autismo en varios subtipos. Sin embargo, en la actualidad, el TEA se considera una sola categoría con diferentes niveles de apoyo. Aun así, los términos anteriores todavía se utilizan en algunos contextos para describir las variaciones dentro del espectro.
1. Autismo Clásico
Es el tipo de autismo más reconocido y suele presentarse con dificultades significativas en la comunicación verbal y no verbal, comportamiento repetitivo e intereses restringidos. Algunas personas con autismo clásico pueden tener una discapacidad intelectual asociada.
2. Trastorno de Asperger
El síndrome de Asperger solía considerarse una forma de autismo de alto funcionamiento. Las personas con Asperger suelen tener habilidades lingüísticas bien desarrolladas, pero pueden presentar dificultades para comprender el lenguaje figurado y las normas sociales. A menudo tienen intereses intensos y especializados en temas específicos.
3. Trastorno Desintegrativo Infantil
Este tipo de autismo es poco común y se caracteriza por un desarrollo normal durante los primeros años de vida, seguido de una pérdida repentina de habilidades adquiridas, como el habla y las habilidades sociales. Es una condición grave que requiere un alto nivel de apoyo.
4. Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado (TGD-NE)
Este término se utilizaba para describir a las personas que tenían algunos rasgos del autismo, pero que no cumplían con los criterios completos para los otros subtipos. Generalmente, presentaban dificultades en la interacción social y en la comunicación, pero con una variabilidad en la severidad de los síntomas.
Niveles de Apoyo en el TEA
En la clasificación actual del DSM-5, el TEA se divide en tres niveles según el grado de apoyo que la persona necesita:
Nivel 1: Requiere apoyo
Las personas dentro de este nivel presentan dificultades en la interacción social, pueden tener problemas para entablar y mantener conversaciones, y muestran comportamientos repetitivos. A pesar de esto, pueden vivir de manera independiente con algunas adaptaciones en su entorno. Pueden tener problemas para comprender el lenguaje no verbal y las normas sociales implícitas, lo que puede generar malentendidos en su vida cotidiana.
Nivel 2: Requiere apoyo considerable
En este nivel, las dificultades en la comunicación y la interacción social son más notorias. Las personas pueden tener un lenguaje limitado o dificultades para expresar sus pensamientos y emociones. Los patrones de comportamiento repetitivos y los intereses restringidos afectan su vida diaria de manera más significativa. Suelen requerir apoyo en situaciones sociales y en la gestión de sus rutinas, ya que los cambios pueden ser especialmente desafiantes para ellos.
Nivel 3: Requiere apoyo muy sustancial
Las personas en este nivel presentan dificultades severas en la comunicación verbal y no verbal. Pueden ser completamente no verbales o tener un lenguaje muy limitado. Sus comportamientos repetitivos e intereses restringidos son muy marcados y pueden afectar su capacidad para realizar actividades básicas de la vida diaria. Su independencia es muy reducida, y generalmente requieren apoyo constante para desenvolverse en su entorno. También pueden ser altamente sensibles a estímulos sensoriales, lo que puede causarles angustia o crisis emocionales.
Conclusión
El autismo es un espectro amplio y diverso que afecta a cada persona de manera única. Comprender sus características y tipos ayuda a fomentar la inclusión y a proporcionar el apoyo adecuado a quienes lo necesitan. Con diagnóstico temprano y estrategias de intervención, las personas con TEA pueden desarrollar sus habilidades y mejorar su calidad de vida.
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